viernes, 17 de enero de 2014

Esa extraña

Todos los días va caminando encorbada , sintiendo que ha subido de peso.
Mira su reflejo que la desanima por pequeños instantes,
no sabe que hacer de su insignificante vida.
De vez en cuando percibo lo perdida que se siente, con solo ver sus ojos.
Da pasos largos y rápidos, como si alguien la estuviera esperando, aunque no sea así realmente.
Siempre se la ve sonriente, pero nadie sabe que detrás de esa sonrisa,
oculta unas cuantas heridas.
Sus ''amigos'' fingen apoyarla cuando la ven
le dan palmadas como si ella de cierto modo lo necesitara.
Constantemente es la que escucha, aconseja y consuela.
Aunque nunca se queja, continuamente siente esa falta de amparo por parte de sus muy preciadas amistades.
Me molesta verla sonriendo con hipocresía,sabiendo que nadie oyó lo que tenía que decir.
Se despide de todo el mundo y yo contemplo su espalda, cuando gira para retirarse.
Lamento cada segundo el no poder apoyarla,
verla de lejos es lo mas que puedo hacer,
conocer sus penas y el motivo de sus escasas alegrías,
es suficiente.
No puedo auxiliarla por que...
Somos una. 
Yo soy ella, y ella soy yo.

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